Hay una pregunta que muchas familias no dicen en voz alta, pero que aparece en algún momento del embarazo, casi siempre cuando todo se calma y la casa queda en silencio:
“¿Y si mi perro se siente desplazado cuando llegue el bebé?”
No es una pregunta egoísta.
No es exagerada.
Y no significa que ya no quieras a tu perro como antes.
Significa que eres consciente de algo muy real: tu vida va a cambiar, y tu perro forma parte de ella.
En consulta lo veo a menudo: familias informadas, implicadas, con buena intención… que aun así llegan al posparto con culpa, estrés o conflicto porque nadie les explicó que preparar a un perro para la llegada de un bebé no va de obediencia, ni de acostumbrarlo a objetos, ni de evitar “celos”.
Va de otra cosa mucho más profunda: adaptación emocional, previsibilidad y vínculo.
Y de eso va este artículo.
Soy Tamara Hernán, creadora de Crianza Multiespecie® y fundadora de Creciendo entre Perros®.
He escrito el libro Creciendo entre Perros: Manual práctico para lograr una convivencia segura entre perros y niños, donde recojo años de experiencia acompañando a familias desde el embarazo hasta la infancia, sin idealizaciones y con una mirada profundamente respetuosa hacia los perros
He acompañado de forma directa a más de 600 familias en procesos reales de convivencia entre perros y bebés, y más de 5.000 familias han pasado ya por mi academia formándose en comunicación canina, prevención de riesgos y vínculo humano-animal.
Además, soy mamá multiespecie: convivo con perros, gatas y un peque nacido en 2019, lo que me ha permitido vivir en primera persona —y no solo desde la teoría— lo que supone sostener una crianza donde las necesidades humanas y las caninas se cruzan cada día.
Mi enfoque no se basa en obediencia, jerarquías ni en “controlar” al perro, sino en comprender su comunicación, cuidar su bienestar emocional y construir una convivencia segura desde el vínculo, apoyándome en la antrozoología y en la evidencia científica.
Por todo eso, en este post voy a explicarte de forma rigurosa pero sencilla qué le ocurre realmente a un perro cuando llega un bebé, por qué no es celos, y cómo puedes preparar esta etapa con prevención y estructura, para proteger tanto a tu perro como a tu familia desde antes de que el cambio llegue.
Tu perro y la llegada del bebé
1. No es celos: es adaptación a una pérdida de previsibilidad
Voy a ayudarte a soltar la culpa y a entender el comportamiento de tu perro desde una mirada emocional y científica, no moral.
Cuando un perro se muestra más demandante, más irritable o más “pegado” durante el embarazo o tras el nacimiento del bebé, solemos decir: “está celoso”.
Pero no es celos.
Desde la ciencia del comportamiento sabemos que muchos perros establecen con sus figuras humanas una relación de apego funcional. El humano actúa como base segura desde la que el perro regula su estrés y su forma de estar en el mundo.
🔬 Qué dice la ciencia
Topál et al. (2014) demostraron que los perros utilizan a sus cuidadores como figuras de apego en situaciones de estrés, mostrando patrones comparables al apego infantil humano.
👉 Por qué es relevante aquí: cuando esa base segura se vuelve imprevisible (menos disponibilidad, cambios de rutina, menos presencia emocional), el perro no compite: se desorganiza emocionalmente y busca estabilidad.
Si quieres profundizar en este punto, puedes leer también:
Cómo prevenir que tu perro se sienta desplazado durante el embarazo.
2. Qué vive tu perro durante el embarazo (aunque no siempre lo veamos)
La adaptación empieza antes del nacimiento del bebé, no después.
Antes de que el bebé nazca, tu perro ya está viviendo cambios importantes:
- tus horarios no son los mismos
- tu energía fluctúa
- hay más objetos, ruidos y visitas
- los paseos cambian
- hay menos momentos espontáneos de atención
Para un perro, cuya estabilidad depende de la rutina y la coherencia, esto ya es una fase de adaptación.
Si no se acompaña, el estrés se acumula… y el bebé no es la causa, es el detonante final.
Si te reconoces aquí, te recomiendo leer:
¿Cómo percibe tu perro los cambios durante el embarazo?
3. El error más común: cambiar normas y espacios el día que llega el bebé
No prevenir lo que se viene es uno de los factores que más conflictos genera en el posparto.
Si tu perro va a dejar de subir al sofá, entrar al dormitorio o dormir contigo, no estrenes ese límite con el bebé en brazos.
Desde el punto de vista del perro, el mensaje es muy claro:
“Desde que llegó el bebé, mi mundo empeoró.”
Eso no crea seguridad. Crea asociación negativa.
Los cambios importantes deben hacerse durante el embarazo, de forma progresiva y acompañada.
Aquí puedes ampliar este tema: ¿Cuándo preparar a tu perro para la llegada del bebé?
4. Cómo preparar a tu perro durante el embarazo (lo que sí funciona)
Quiero ofrecerte un plan realista, sostenible y alineado con Crianza Multiespecie®.
-
Bienestar mínimo viable
Descanso real, oportunidades de olfato, paseos reguladores y espacios de autonomía emocional.
-
Ensayar la vida que viene
No solo objetos del bebé, sino horarios, visitas, ruidos, menos disponibilidad y nuevas dinámicas.
-
Vínculo sin dependencia
🔬 Qué dice la ciencia sobre el “cómo cuidamos” a nuestros perros.
Un estudio de 2025 publicado en Applied Animal Behaviour Science desarrolló y validó una escala específica para analizar los estilos de cuidado humano hacia los perros (Lincoln Owner Caregiving Questionnaire, LOCQ) y su relación con los problemas de comportamiento canino.
Los autores observaron que determinados estilos de cuidado —especialmente los evitativos y desorganizados, caracterizados por poca previsibilidad, incoherencia emocional o respuestas poco ajustadas a las necesidades del perro— se asocian con una mayor probabilidad de aparición de problemas de comportamiento.
👉 Por qué es relevante en este artículo:
Este estudio respalda algo que vemos a diario en familias multiespecie: no basta con “hacer cosas” por el perro (pasearlo más, comprarle juguetes, ponerle normas nuevas). Lo que realmente marca la diferencia es desde dónde cuidamos, cuánta coherencia hay en nuestro acompañamiento y cuánta previsibilidad emocional ofrecemos, especialmente en etapas de grandes cambios como el embarazo y la llegada de un bebé.
Cuando el cuidado es confuso, cambiante o poco sensible al momento vital del perro, su sistema emocional se desregula. Por eso, preparar a un perro para la llegada de un bebé no va de acumular estrategias, sino de construir una base relacional segura sobre la que pueda adaptarse.
Referencia científica:
Santos de Assis, L. et al. (2025). Development of a dog owner caregiving style scale (Lincoln Owner Caregiving Questionnaire, LOCQ) and its relationship with behaviour problems in dogs. Applied Animal Behaviour Science, 287, 106628.
Puedes complementar este bloque con el artículo:
10 pasos para preparar a tu perro durante el embarazo.
5. El papel del adulto no gestante: la pieza que más protege la convivencia (o la red de apoyo).
Cuando llega un bebé, la carga mental se dispara.
Si además todo lo relacionado con el perro recae en la madre, la convivencia se resiente.
El adulto no gestante (o tu figura principal de sostén si no tienes pareja) debe convertirse en pilar emocional y logístico del perro, especialmente durante el posparto.
La corresponsabilidad no empieza con el bebé. Empieza mucho antes.
Y si esa persona no está por la labor o no puede ocuparse, es el momento de buscar ayuda profesional que se ocupe directamente del perro o de otras tareas que te liberen a ti para que no se resienta tanto por estar siempre ocupada con el bebé y otras tareas.
No es ayuda. Es estructura. Es hacer equipo. Es tener red de apoyo. Y el perro lo notará.
6. Cuándo pedir ayuda antes de que el problema escale
Tengo un objetivo: Normalizar el acompañamiento profesional antes de que haya riesgo.
Te explico por qué:
Hipervigilancia (no se despega de ti), ansiedad (llora y/o rompe cosas que antes no hacía), dificultad para descansar (no para quieto por la casa) o pasotismo (ahora ya no está contigo como antes) no son manías ni “dramas”: son señales. Y bueno, ya te digo que no es. Esto no se soluciona solo y de hecho, con la llegada y convivencia con un bebé, empeorará.
Por eso si aparecen estas u otras señales (tú conoces a tu perro mejor que nadie y sabes de sobra cuándo está “raruno”), no conviene improvisar ni dejarlo pasar.
Es clave que dejemos de romantizar y humanizar la comunicación del perro. La mayoría de las veces, la interpretación que las familias hacen de la comunicación de su perro está bastante alejada de la realidad. Y eso no ayuda. Todo lo contrario.
Aquí puedes leer un caso concreto: Mi perro gruñe al bebé: ¿qué hago?
9 meses para crear una vida.
10 pasos para preparar a tu perro.
Descubre los 10 pasos para que tu perro se adapte con tranquilidad a la nueva vida con tu bebé.
Si al leer este artículo has sentido que no quieres improvisar la llegada del bebé con tu perro, quiero contarte algo importante.
En febrero abriré plazas para el programa semestral de acompañamiento a familias multiespecie, donde trabajamos paso a paso la preparación, la adaptación y la convivencia real entre perros y niñ@s, desde el embarazo y durante los primeros meses.
Durante enero estamos sentando las bases aquí, en el blog.
Y si quieres que te avise cuando se abra la preventa, puedes escribirme AQUÍ directamente por WhatsApp para estar en la lista prioritaria.
(Solo tienes que cambiar “TU NOMBRE” por el tuyo antes de enviar el mensaje.)
En resumen, ya ves que la preparación no es mostrarle el carro y enseñarle el gorrito del bebé cuado ya ha nacido. La preparación va mucho más allá.
✔ Cambios hechos antes del nacimiento
✔ Rutinas ensayadas
✔ Espacio seguro y respetado
✔ Atención sobre los tipos cuidados y mejora del vínculo
✔ Corresponsabilidad clara
✔ Señales de estrés identificadas y estrategias claras para acompañar.
Preparar a tu perro no es exagerar. Es cuidar del vínculo antes de que el cambio llegue. Y eso también es crianza consciente, en este caso, Crianza Multiespecie.
Tamara Hernán
Si estás embarazada, este es el mejor momento para leer este libro
Si estás leyendo este artículo durante el embarazo, hay algo importante que quiero decirte con mucha honestidad: este momento, antes de que el bebé llegue, es el mejor para prepararte.
No cuando ya estás agotada.
No cuando todo cambia de golpe.
No cuando empiezan las dudas, la culpa o el miedo a estar haciéndolo mal.
Por eso escribí Creciendo entre Perros: Manual práctico para lograr una convivencia segura entre perros y niñ@s desde el embarazo y durante toda la infancia.
En este libro encontrarás, paso a paso y sin idealizaciones:
cómo preparar a tu perro antes de que llegue el bebé
qué cambios son importantes y cuáles no
cómo leer las señales de estrés y de bienestar
cómo acompañar cada etapa sin castigos ni recetas mágicas
y cómo construir una convivencia segura, tranquila y basada en el vínculo
Es una guía pensada para familias reales, con perros reales y con vidas reales.
Puedes leerla en papel, subrayarla, volver a ella en cada etapa… o tenerla siempre a mano en formato digital.
👉 Ya disponible en formato físico y digital
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