Descubre por qué tu perro “roba” los juguetes, qué está comunicando realmente y cómo acompañar esta situación sin castigos, sin regañinas y sin luchas por la propiedad, desde una convivencia donde cada miembro de la familia se siente seguro.
“¡Tamara, mi perro se lleva todos los juguetes del bebé! Si no estoy pendiente, desaparecen: el chupete, los peluches, los bloques… ¡hasta el elfo de navidad!”
Es uno de los mensajes que más recibo.
Y entiendo la mezcla de agobio, risa (porque a veces la situación es incluso cómica) y desesperación que genera ver a tu perro con la pelota favorita de tu peque en la boca por toda la casa mientras éste llora porque “era suyo”.
Quédate con este mensaje:
No te está desafiando ni desobedeciendo. No son celos ni te quiere hacer la vida imposible.
Es otra cosa muy diferente.
Una cosa que SÍ puedes acompañar… y mejorar.
Soy Tamara Hernán, especialista en Crianza Multiespecie®️ y acompañamiento a familias que conviven con perros y peques desde el embarazo hasta la infancia.
Mi enfoque no va de “obediencia”: va de vinculación, comunicación, regulación emocional y convivencia segura basada en evidencia científica.
Hoy quiero explicarte qué hay detrás de este comportamiento tan habitual… y cómo ayudar a tu perro sin castigos, sin broncas y sin luchas de poder.
¿Qué hacer si mi perro roba los juguetes del bebé?
📥 MINI GUÍA: 5 Preguntas clave para observar una interacción entre tu perro y tu hij@
Una herramienta sencilla y diaria para saber cuándo intervenir y cuándo dejar que la interacción fluya de forma segura.
Porque no se trata solo de identificar el lenguaje sino de saber qué hacer en cada momento.
1. Cuando la ciencia se encuentra con la convivencia real
Antes de buscar soluciones, necesitamos entender qué está pasando a nivel emocional y cognitivo en tu perro.
Y aquí la ciencia nos da respuestas muy claras:
📌 1) Los perros exploran el mundo manipulando objetos con su boca
Los estudios sobre neofilia y exploración en perros muestran que muchos individuos utilizan la boca para investigar texturas, olores y sonidos (Kaulfuß & Mills, 2008).
👉 Un juguete de bebé es una mina sensorial: suena, cruje, huele diferente, tiene formas curiosas… es irresistible.
📌 2) La presencia del bebé cambia la dinámica emocional de la casa
Investigaciones recientes muestran que los perros pueden aumentar su búsqueda de objetos y persistencia en interacción con artefactos humanos cuando hay estimulación ambiental distinta (Lazzaroni et al., 2019).
👉 No es vandalismo: es autorregulación.
📌 3) Muchos perros usan objetos para reducir activación
En un estudio de exploración en perros domésticos, se observó que la presencia de figuras de referencia (tutor o extraño) y objetos nuevos influye en su tiempo de exploración y manipulación, lo que puede interpretarse como una estrategia para regular su activación emocional (Völter et al., 2023).
👉 Quitar juguetes no elimina la necesidad.
2. ¿Por qué tu perro roba los juguetes del bebé?
Aquí viene la parte más importante del artículo: entender qué hay detrás para poder acompañar de verdad.
- Necesidad natural de explorar: Especialmente si el bebé tiene juguetes nuevos cada semana.
- Búsqueda de autorregulación: Morder, transportar y manipular objetos, baja frecuencia cardíaca y estrés en perros.
- Curiosidad ante un universo sensorial nuevo: Los colores vivos, sonidos, materiales blandos… Es como un parque de atracciones.
- Frustración o falta de descarga suficiente: Un perro con movilidad limitada, poco paseo de calidad o poca estimulación olfativa → busca recursos alternativos.
- Malentendidos en la convivencia: Si el bebé grita o gatea hacia un objeto, el perro puede interpretarlo como señal de interés y querer participar.
Nada de esto es “robo” en un sentido moral.
Es comportamiento normal de perro que necesita acompañamiento humano.
3. ¿Y si mi perro “adopta” (o intenta comerse) el elfo de Navidad?
Para familias multiespecie que quieren magia… sin caos.
Hay algo que muchas familias no cuentan, pero en diciembre pasa en más casas de las que imaginas:
👉 El perro descubre el elfo de Navidad… y decide que es SU juguete.
Y claro, para los peques el elfo es magia pura, pero para el perro… es un peluche nuevo, con olor interesante, tamaño perfecto para la boca y, en general, una víctima fácil para cualquier perfil curioso o juguetón.
Por eso este apartado te puede salvar literalmente un disgusto, una lágrima y un elfo mutilado.
📹 Lo que ves en el vídeo con Bela: elfo nuevo = exploración normal
En el vídeo que he compartido, Bela hace lo que hace cualquier perro haría si se le da la oportunidad:
-
Se acerca al elfo.
-
Lo explora con el hocico.
-
Prueba a cogerlo con patas y boca para jugar con él.
-
Yo intervengo sin conflicto, con calma y sin enfados.
Y aquí está la clave:
Supervisión, comunicación coherente y alternativas motivantes.
No necesitamos broncas, alternarnos, levantar la voz, ni órdenes, ni “¡déjalo ya!”.
Si sigue insistiendo, solo necesitamos ofrecerle una opción que sí pueda tomar.
🟢 Cómo gestiono yo el “caso elfo” en casa (paso a paso)
Puedes copiar esto tal cual:
-
Primero observo.
¿Está oliendo? ¿Está jugando? ¿Está a punto de morderlo o ya lo ha mordido?
(La mayoría de las veces es exploración natural). -
Marco un límite calmado.
Le explico que no es suyo (es de las gatitas, es del nene…). Si veo que va a ponerse intensa, simplemente pongo mi mano entre ambos o retiro un poquito el elfo (o el juguete que sea) sin tono de enfado. -
Ofrezco una alternativa motivante.
Algo que no va a fallar, que sé que le flipa y que le permite regularse:-
Su asta de ciervo nueva (morder algo duro para descargar el conflicto emocional tras el límite).
-
Un peluche suyo (que sustituye al del peque).
-
Una alfombra de olfato si está muy a tope.
- Retiro el juguete de su alcance y la invito a jugar conmigo directamente durante un par de minutos para que descargue esa frustración por el límite impuesto sin que suponga un conflicto conmigo.
-
-
La dejo ganar.
Es decir: “este no, pero este sí”. Y lo coge encantada sin frustración.
La dinámica cambia sola.
En unos segundos deja de fijarse en el elfo y se centra en lo que SÍ puede morder.
🎄🐶 Y un apunte importante para familias multiespecie
Porque aquí viene la parte práctica y realista:
Que el elfo sobreviva también forma parte de la logística navideña.
Si tu perro todavía no está preparado para ignorarlo (o para no comérselo directamente):
👉 Puedes probar la estrategia que ves en el vídeo con Bela, la de sustituir por alternativas motivantes sin conflicto.
Y si aun así no funciona…
👉 Mejor no dejar al elfo a su alcance. Que bastante ilusión ponen los peques como para sumar disgustos o generar una mala experiencia que fastidie la magia.
Esto no es “fallar”, es gestión de expectativas y convivencia real.
🐾 Por qué esto funciona mejor que regañar
Porque no estamos “enseñando obediencia”, estamos:
-
Preservando la relación (que confíe en ti también depende de esto).
-
Evitando frustración de más (ayudando a gestionarla).
-
Ofreciendo salidas reguladoras que son un límite en sí mismas.
-
Protegiendo el bienestar del perro y la ilusión del peque.
La convivencia multiespecie no es magia. ¡Ojalá!.
Es tener los recursos necesarios para volverse expert@s en logística emocional que nos ayuden a sobrevivir a las novedades y que parezca que improvisas sobre la marcha pero en el fondo…
¡está to´pensao!.
4. Lo que NO te recomiendo que hagas
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No persigas al perro.
Despierta más juego o ansiedad.
-
No le quites el juguete a la fuerza.
Aumenta la inseguridad y puede llevar a protección.
-
No lo regañes.
No entiende qué ha hecho “mal”. Solo aprende que tú te vuelves su enemig@.
-
No dejes al bebé y al perro solos con objetos valiosos.
No por “dominancia”, sino porque la gestión forma parte de la seguridad.
Si la cosa se complica, te recomiendo ayuda profesional. También estos post te pueden ayudar a comprender las dinámicas entre perros y peques:
🔗El Perro Dominante (mitos y por qué no aplica en tu caso).
🔗Por qué el juego entre perros y niños es una pieza clave en su vínculo
5. Estrategias prácticas para una convivencia sin conflictos.
Aquí viene lo importante: acompañar ≠ premiar.
Acompañar = gestionar, proponer alternativas y crear seguridad.
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Gestiona espacios
Define dónde hay juguetes del bebé y dónde no. Un simple contenedor cerrado reduce un 70% de los conflictos.
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Ofrece alternativas reguladoras (NO como premio, sino como sustituto funcional)
Si tu perro necesita morder o manipular, dale opciones diseñadas para eso: Objetos para morder con los que descargar - Lickimat para centrar la mente - Alfombra de olfato para bajar revoluciones - Un rato de contacto contigo si lo necesita - Traslado a un espacio tranquilo donde el bebé no invada. En general, si no es por la funcionalidad de la alternativa, puedes regirte por la similitud: Si quiere una pelota de bebé, dale una suya. Si ha mostrado interés por un peluche, introduce peluches que sí pueda morder y/o destrozar ¡Que para eso están!
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Trabaja la distancia óptima
Muchos perros “roban” porque están demasiado cerca de la estimulación del bebé. Quieren participar. Quieren autorregularse. Mover la escena 2 metros puede cambiarlo todo.
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Reduce la activación sensorial
Si el perro está sobreestimulado, cualquier objeto con luces y sonidos será el desencadenante perfecto.
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Interviene con calma, no con urgencia
No hace falta “quitarle el objeto”. Puedes: Proponer algo más interesante e intercambiárselo, ampliar espacio, redirigir sin confrontación, ofrecer una alternativa segura, acompañar la emoción en vez de corregir la conducta.
-
Cuida el entorno emocional
Un bebé llorando, una madre agobiada y un perro excitado → la tormenta perfecta. La gestión empieza antes del conflicto.
A veces nos empeñamos en que el momento de juego en el suelo es ahora porque es cuando tú puedes, pero si el perro no está preparado o el peque no está por la labor, forzar esta escena no te va a llevar a tener una buena experiencia.
Reflexión final
Así que recuerda.
Tu perro no está “robando”.
Está intentando encajar en un mundo nuevo lleno de estímulos, cambios, olores, sonidos y juguetes irresistibles.
Y tú puedes ayudarle, no desde la autoridad, sino desde el vínculo.
Porque cuando entiendes lo que necesita, la convivencia se transforma.
Si quieres aprender a acompañar estas situaciones paso a paso, ya está a la venta mi libro:
Creciendo entre Perros: Manual práctico para lograr una convivencia segura entre perros y niños desde el embarazo y durante toda la infancia.
Una guía que transformará tu forma de mirar a tu perro y te ayudará a construir una convivencia segura, tranquila y llena de vínculo.
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