La mayoría de las familias llegan a este punto con una mezcla de ilusión y miedo.
Ilusión por el bebé que está a punto de llegar.
Miedo por no saber cómo reaccionará su perro.
No miedo a que “haga algo malo”, sino a hacerlo mal nosotras.
A no saber leerle.
A no anticiparnos.
A que un momento que debería ser cuidado se convierta en un punto de inflexión innecesario.
Porque presentar a tu perro a tu bebé no es un gesto puntual.
Es un proceso.
Y, sobre todo, no empieza el día que cruzas la puerta de casa con el bebé en brazos.
Soy Tamara Hernán, creadora de Crianza Multiespecie® y fundadora de Creciendo entre Perros®.
He escrito el libro Creciendo entre Perros: Manual práctico para lograr una convivencia segura entre perros y niños, donde recojo años de experiencia acompañando a familias desde el embarazo hasta la infancia, sin idealizaciones y con una mirada profundamente respetuosa hacia los perros
He acompañado de forma directa a más de 650 familias en procesos reales de convivencia entre perros y bebés, y más de 5.000 familias han pasado ya por mi academia formándose en comunicación canina, prevención de riesgos y vínculo humano-animal.
Además, soy mamá multiespecie. Convivo con perros, gatas y un peque, y he vivido en primera persona lo que supone sostener esta etapa cuando el cansancio, el amor y la responsabilidad se mezclan a partes iguales.
Por eso, en este artículo quiero explicarte cómo hacer una presentación segura, respetuosa y realista, qué errores evitar y por qué muchas dificultades no aparecen por el bebé, sino por cómo se acompaña el cambio.
Presentar al perro tu bebé
1. Por qué la presentación empieza antes del nacimiento
Uno de los errores más frecuentes es pensar que la “presentación” es ese primer encuentro cara a cara.
Pero para tu perro, la llegada del bebé empieza mucho antes:
- Cambios de horarios.
- Menos disponibilidad emocional.
- Más ruido, visitas, objetos nuevos.
- Paseos distintos o más cortos.
- Menos momentos espontáneos de conexión.
Todo eso ya es adaptación.
Si este proceso te resuena, te recomiendo leer también:
👉 https://creciendoentreperros.com/como-percibe-perro-cambios-embarazo/
2. Qué vive tu perro cuando llegas a casa con el bebé
Para muchas familias, el primer día en casa es caótico.
Para el perro, es desconcertante.
No entiende qué es un bebé. Por qué llora. Qué son esos ruiditos que hace al mamar. Por qué lo sostienes en brazos.
Pero sí percibe:
-
Tu estado emocional
Durante el posparto, incluso en las llegadas más deseadas y la cuarentena más estupenda, tu cuerpo y tu mente no están igual que antes. Hay cansancio, hipervigilancia, una atención constante puesta en el bebé y, muchas veces, una mezcla de emoción y miedo a hacerlo mal. Así que imagina si estás dolorida, con dificultades para establecer la lactancia y con un bebé que aún no entiendes y estás tratando de calmar.
Tu perro percibe esto en gestos muy pequeños: hablas más bajo o más rápido, te mueves con prisa, estás más rígida al cogerlo, tardas más en responder cuando te busca.
No tiene por qué ser rechazo directo, pero para él sí es una diferencia clara respecto a cómo eras antes.
También hay veces en donde tu instinto más mamífero te lleva a sentir rechazo o molestias por la presencia y acercamientos de tu perro. Sus pelos, su olor, el sonido de sus patas…pueden convertirse en tu pesadilla. Será temporal, y es tan lícito como hormonal, y ocurre mucho más de lo que crees. -
Tu ausencia previa
Para muchas familias, el parto supone la primera separación real.
Horas, a veces días, en los que tu perro no sabe dónde estás ni por qué no vuelves.
Desde su punto de vista, no ha habido una explicación ni una transición. Sólo te ha visto marcharte diferente. Preocupada, con contracciones, con una bolsa, a deshoras… Cuando regresas, no vuelves sola.
Y aunque tu perro se alegre, esa ausencia sin contexto puede generar inseguridad, más demanda o una vigilancia constante hacia ti, como si necesitara comprobar que ahora sí sigues ahí y no vas a volver a marcharte. -
La tensión corporal
Incluso cuando intentas “estar tranquila”, tu cuerpo habla.
Posturas diferentes para dormir, tiempos de lactancia estáticos, brazos ocupados casi todo el tiempo.
Cuando sostienes al bebé, tu postura y tu forma de interactuar con tu perro cambia y él lo nota.
Algunos se acercan más, otros se bloquean, ladran, te persiguen… y otros se alejan.
No porque el bebé les incomode (que también puede ser), pero de entrada, leen tu cuerpo distinto al que conocían. -
El cambio de tiempos y prioridades
Antes, una mirada podía acabar en un paseo improvisado.
Una siesta compartida en el sofá no tenía hora de fin.
Un gesto suyo tenía respuesta casi inmediata.
Ahora hay esperas.
Ahora hay “luego”, “ahora no puedo”, “cuando el bebé duerma”.
Ahora hay rutinas marcadas por necesidades que no son las suyas. Y esto es “impepinable” por mucho que quieras que sea al revés.
Antes salías a pasear bajo la lluvia con tu perro, pero ahora con un recién nacido, te preocupa que no se ponga malito y el frío o calor excesivos, la lluvia y el viento te van a hacer pensártelo dos veces, e incluso, “abortar misión”. ¿Has pensado en si tu bebé está malito? O se acaba de dormir después de una noche sin pegar ojo. En serio, pasear a tu perro ahora tendrá condicionantes. Y cuanto antes lo asimiles, menos culpa te golpeará cuando llegue el momento.
Para un perro, esto no es una traición, pero sí un cambio profundo en la previsibilidad de su día a día. Sobre todo, si no has ido haciendo rutinas sostenibles dentro y fuera de casa con antelación.
Y cuando la previsibilidad se rompe, el sistema emocional se resiente. El tuyo también. Porque sentirás que le estás fallando y entrarás en ese bucle de culpa.
Por eso, muchas conductas que aparecen tras la llegada del bebé no son celos ni rechazo. Son intentos de reubicarse emocionalmente en una familia que sigue siendo la suya, pero que funciona de otra manera.
Y por eso, tienes que saber que tu perro no va a estar tranquilo porque el “olor del bebé” se parece al tuyo y es de la familia, sino por la previsibilidad y la seguridad emocional que encuentre a su alrededor.
Aquí encaja muy bien este otro artículo:
👉 https://creciendoentreperros.com/prevenir-desplazamiento-perro-embarazo/
3. Lo que nunca deberías hacer en una presentación
Lo veo una y otra vez en las familias que llegan a mí y en los vídeos de las redes. Hay errores que, aunque bienintencionados, generan asociaciones negativas difíciles de revertir y que pueden suponer un riesgo sin que te des cuenta:
- Forzar el acercamiento o pedir a tu perro que se acerque “porque te mueres de ganas de que le conozca”.
- No esperar a que el momento sea de calma. Quererlo todo ahora. ¿Sabes que tienes toda su vida para que se conozcan tranquilamente y cuando estéis todos preparados?)
- Sujetar al perro con tensión en presencia del bebé. Ni hablamos de hacerlo con collares o realizar “toques” para pararlo.
- Regañarle por comunicarse o estar inquieto (si gruñe, ladra, se sube, está siendo invasivo…¿qué harías?)
- Estrenar límites importantes justo con el bebé en brazos, como cerrar la puerta del dormitorio ese mismo día o sacar al perro al jardín porque te ves sobrepasad@.
- Dejar todo el peso del acompañamiento en la madre.
👉En este artículo puedes saber cuándo empezar a preparar a tu perro para la llegada del bebé.
4. Cómo presentar a tu perro a tu bebé paso a paso
La imagen ideal es fácil de imaginar: llegas a casa con tu bebé recién nacido, cansad@ pero feliz. Tu perro os espera junto a la puerta, moviendo la cola con delicadeza, oliendo desde lejos con respeto y dulzura. Tú sonríes, sientes que tu familia ahora está completa y piensas: «¡Qué presentación más bonita!». Pero, claro…, eso es Hollywood.
La realidad es que la mayoría de las veces no hay música suave de fondo, sino llantos, nervios, olores nuevos por todas partes, una teta que gotea leche sin previo aviso, un perro excitado que no entiende nada y una persona adulta que, por dentro, solo piensa: «¿Y si la lía? ¿Y si no le cae bien? ¿Y si me equivoco?».
La presentación entre tu perro y tu bebé no es solo un momento. Es un proceso que empieza mucho antes de ese primer encuentro físico. Un proceso que requiere preparación, vínculo, escucha… y una dosis generosa de flexibilidad. Porque fluir, lo que se dice fluir, solo se puede cuando has creado previamente las condiciones para que el agua no se desborde por todas partes.
Hernán, T. (2025). Creciendo entre Perros. Manual práctico para lograr una convivencia segura entre perros y niñ@s.
Editorial La Esfera de los Libros, pág. 209.
No es un protocolo rígido. Cada presentación es única. Es una secuencia lógica. Y debe ser la que más cómodos os haga sentir en vuestras circunstancias.
-
Antes de la llegada
- Rutinas flexibilizadas y adaptadas a lo que se puede sostener con un recién nacido.
- Espacios seguros para todos. Descanso cómodo fuera de la habitación principal por si se necesita (no porque no pueda seguir durmiendo ahí).
- Red de apoyo con instrucciones claras.
-Plan de parto perruno. ¿Qué vas a hacer con tu perro para cuando te pongas de parto? ¿Has pensado en todas las variables? -
El día que llegas a casa
- El perro saluda primero a la persona, no al bebé.
- Cuando estemos todos tranquilos, contacto breve, sin forzar. Si el perro pasa del bebé, mejor. No te agobies. Ya habrá tiempo de otros acercamientos.
- Tener claras las estrategias que puedes usar si algo no sale como se espera para evitar que escale a una situación más incómoda o de riesgo. -
Los primeros días
- Supervisión constante. De la de cerca.
- Interacciones cortas y tranquilas. Nada de dar chuches para premiar su acercamiento. No sirve.
- El perro siempre con posibilidad de elección.
Si quieres una guía clara y descargable, más abajo te la puedes descargar.
5. Qué dice la ciencia sobre apego y comportamiento
Desde la ciencia del comportamiento sabemos que los perros establecen vínculos de apego con sus figuras humanas.
Topál et al. (1998, 2014) demostraron que los perros utilizan a sus cuidadores como base segura en situaciones de estrés, con patrones comparables al apego infantil humano.
Más recientemente, Santos de Assis et al. (2025) desarrollaron el Lincoln Owner Caregiving Questionnaire (LOCQ), validando que:
- Los cuidados evitativos y desorganizados se asocian a más problemas de miedo, frustración y agresividad.
- La falta de previsibilidad emocional aumenta la probabilidad de conductas problemáticas.
Esto refuerza una idea clave: No es el bebé lo que genera el problema, sino cómo se sostiene el vínculo durante el cambio. El tipo de mirada y apego que tienes con tu perro es la clave para que sea equilibrado y puedas sostener mejor los cambios.
6. Cuándo pedir ayuda antes de que el problema escale
Hipervigilancia, ansiedad, pasotismo, dificultad para descansar o cambios bruscos de comportamiento no son para esperar a que el tiempo lo recoloque. Porque créeme. Eso no pasará.
Son señales que indican que si no se actúa ahora, la situación va a enquistarse y a empeorar. Y cuanto antes se acompañan, mejor pronóstico tiene la convivencia.
Pero déjame darte un consejo. No esperes a que aparezcan. La prevención es la clave para que todo fluya con naturalidad.
Si te encuentras aquí, puede ayudarte leer este caso real:
👉 https://creciendoentreperros.com/perro-grune-bebe/
Si al leer este artículo sientes que no quieres improvisar la llegada del bebé con tu perro, quiero contarte algo importante.
Cada febrero abro plazas en preventa para el programa semestral de acompañamiento a familias multiespecie, donde trabajamos paso a paso la preparación, la adaptación y la convivencia real entre perros y niñ@s.
Estos días estoy hablando con las familias una a una. Si quieres más info para conseguir una plaza en preventa, escríbeme a mi whatsapp directamente aquí.
Presentar a tu perro a tu bebé no va de hacerlo perfecto. Va de no improvisar. De cuidar el vínculo antes de que el cambio llegue. De leer señales. De repartir responsabilidades. Eso también es crianza consciente. Es Crianza Multiespecie.
Tamara Hernán - Educadora canina y felina y enfermera veterinaria al frente de Creciendo entre Perros.
Puede que te interese...
Cómo adaptar los paseos durante el embarazo para reforzar el vínculo con tu perro
Aprende a adaptar los paseos durante el embarazo para que...
Leer más10 pasos para preparar a tu perro durante el embarazo (sin estrés, sin castigos y sin improvisar)
Prepara a tu perro para la llegada del bebé con...
Leer másCómo preparar a tu perro para la llegada del bebé
Mitos, verdades y consejos sobre la preparación previa de un...
Leer másEmbarazo y convivencia con un perro: lo que necesitas saber sobre salud y prevención
Cómo convivir con un perro durante el embarazo de forma...
Leer másSi eres Profesional Canino y la especialidad Perros y Niñ@s te interesa 👇🏼